La duda






"Donde hay luz también existe la sombra. ¿Dejaré de amar la luz porque produce sombras?"
(Heinrich Lübke)








La duda, amarga traidora, ataca sin ser vista convirtiendo la firme convicción en descarnada tortura, se acerca arrastrándose entre las negras sombras y te toma derrumbando de un sólo envite tu cordura. Se ciñe como fino lienzo a tu corazón de plata y tu cintura, haciendo temblar el terreno sobre el que se sostienen los pilares del mundo...
 ¡Traidora bruja!
¿Qué será del hombre que nunca duda?
¿Acaso existe en el mundo semejante figura?





Ella es la madre que reprende, la conciencia que se enciende como luz clara sobre la propia existencia, ella limpia todas las aguas turbias, despierta el genio del sabio y la conciencia del alma pura, ella y sólo ella da cimientos a las vidas construidas sobre los más terribles acantilados. 
Pienso, si veo alguien dudando, que en ese instante está pensando.

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