El dechado...






Por la baranda del cielo, por la baranda del cielo, se paseaba una dama, si, si, se paseaba una dama...... Vestida de azul y blanco, vestida de azul y blanco, que Catalina se llama, si, si, que Catalina se llama.
 Esa era tu canción, mami, esa era por las mañanas, como un ángel sin alas me despertabas y creía seguir soñando....










¿Qué miras, lindo pedacito de libertad? ¿qué temes? ¿qué buscas? ¿dónde vas?.....tu eres como esas excitadas burbujas que brillan y estallan en cientos de sublimes lágrimas puras en un momento fugaz, como esos rayos, que aéreos cruzan mis ojos deslumbrando mi alma de fascinante humildad...eres belleza mansa y pura, eres lisa y llana libertad, soy pequeña y sucia junto a tu magnífica presencia de paz.








A veces, la vida es artista y quiere pintar sin pinceles, cantar sin labios, quiere ser bailarina....Y dibuja brillos en el aire que cantan canciones de brisa y danzan la danza de los mares, las ramas tempestuosas y las nubes indecisas.....Y a veces la vida nos besa en la boca, aveces nos toma el corazón, y...en un ciclón de sensaciones perfectas nos enamora como una diva y nos eleva hasta el sol.










Hoy hay miel diluida en el aire, miel de risas que son flores que se abren si las miras, de hojas que traslucen el sol en su danza de cadencia perfecta, mientras tejen una alfombra de belleza infinita....para mimarte....










Cada día cae del cielo ingrávido un dorado tapiz finamente labrado, hecho de aéreos hilos de oro tejidos en un valiosísimo dechado...calados, bordados, puntos delicados con nombres innombrados....con besos de luces recién nacidas entre sus ricas fibras atrapados....Cada día se deja caer sobre el suelo de rocío empapado, para que tu lo pises sin saber, sin haberlos mirado.....


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