Azahares blancos de pétalos negros...




Hoy casi no escribo nada....escuché una noticia...."Una mujer en la India se quema a sí y a sus cinco hijas para huir de los maltratos del marido"



Y escrito esto más hubiera valido no haberlo hecho...
¿Qué dolor, qué impotencia, qué miedo incontrolable ha podido dañar su mente hasta el extremo de quemar a sus propias hijas?  para librarlasde un dolor.....  infringirles otro más grande...
¿dónde estaba su cabeza, qué pensaba que estaba haciendo....? una madre....


Somos seres extraños, grandes como el aire pequeños y rastreros como rebaños de vampiros buscando sangre, rastreando su sustento en las venas de los hermanos, en las de la madre.
Somos grandes, si....muy grandes, como ángeles caídos, condenados a respirar el aire que exhalan los suspiros de nuestros corderos al despiezarles..
Somos lindos como pajarillos inquietantes, lindos colibríes capaces de hasta el alma de los justos subcionarse para alimentar sus cuerpecillos graciosos e intrépidos, de imposibles colores irisados y cobardes. 
Somos grandes y blancos, pequeños y cenicientos, si, color ceniza de fuegos de huesos de niños quemados por sus padres.


Hoy en mi casa sólo saben entrar las sombras de la calle, juegan extraños juegos correteando por el techo suaves...hablan canciones extrañas, dicen que no hay sombras que mis manos quietas y frías no sepan disipar, me cuentan que vieron palomas dormidas en las trenzas del aire que brilla brillos azules de cobalto y verde jade.




Y vuelan mis sueños dormidos y anestesiados tras el fugaz rastro de las aves y de su tan alto planeo, navegando sin prisa la espuma de las nubes, tocando con los dedos el final del arcoíris de curvado pecho...... despacio, con el fresco viento en la cara, respirando vida, respirando calma......Y vuelan las inacabables inmensidades por las paredes y por mi techo, suben las coronadas de nácar montañas, bajan los verdes valles frescos y me dice al fin  el alma herida, que la vida es triste, que la vida es grande...


Y me dice el alma herida directa al corazón que todo esto es cruel infierno y alto cielo, que el dolor pasa como el agua, que la pena vuelve como el lucero de la mañana, que la vida es corta y está llena de luces de azahares de blancos y perfumados pétalos tempranos y de sombras de tupido terciopelo negro, que se enamoran y se quieren, que van y que vienen, que se burlan de nuestros volubles sentimientos...

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