Un te quiero en mi bandera..

Esse Imaginaria


Y el hilo de los sucesos no se interrumpe y sigue su camino sin mirar a los lados, sigue hilando tu destino maldito, tu destino divino, tu futuro indeciso y secreto entre los gruesos muros del tiempo traslúcido, finito y doblado...Y es la hebra del destino esa que se enreda como brida en tus manos ciegas y las doma como fieras apagadas, mientras se ocupan día a día de los quehaceres que antes de nacidos son oxidados...Esos hilos de momentos dorados enredados en tus dedos distraídos, son las hebras de tu sino que teje y teje a través del tiempo estelas de seda al viento, como sombras huidas, como aromas pasados...




El suceder inexorable nunca calla y nadie lo manda, se come los minutos y los días vacíos de asuntos, se come los corazones acorazados... Y a bocados y sin hambre devora los segundos olvidados entre las caricias y los gritos cansados...

Corroe de las cartas de amor el papel,
 y la tinta de la pluma que las escribía,
de los amantes corroe los alientos y las risas,
y la locura de sus corazones de miel...



Yo busco todos los besos perdidos del pasado y busco poseída de ansias los abrazos fugaces y los que nunca se han dado...Busco serena los rayos de luz que entre las ramas tupidas dulcemente se colgaron, las palabras tiernas que brotaron de aquellas bocas prendidas de ardor que jamas encontraron el aire para arder el fuego alto y naranja de los titanes fugados.

Y los buscaré esta noche
a la luz de la luna cercana
y los hallaré entre las zarzas del tiempo
y de los sueños olvidados,
los apretaré fuertemente entre mis dedos
 y daré de comer a los luceros
 que adornan los fugaces vuelos 
de los arcángeles desterrados.


Buscaré después el llanto de ese niño que jamás fue escuchado, la sonrisa del anciano entre las sábanas de aquel sudario, el crujir de los huesos oxidados y el silencio del amor callado que no conoció las lágrimas ni amo..Y apacentaré los rebaños de estrellas que a mi alrededor se vayan formando, ávidas de todas las perlas huidas que los que los hombres despreciaron. 
Y allí en mi noche de cera perfumada, haré una montaña tan alta como el firmamento azul oscuro y negro vertiginoso con el cariño enjaulado y el fugado, y con ellos modelaré sentada en una piedra del camino y sin prisas... un castillo de anchas piedras y doradas almenas para sitiarlo, con un lago de sal en el centro y dos cumbres nevadas a los lados, una torre bien alta y un te quiero en la bandera ondeante dibujado en voz alta...gritado.

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