Dedos partidos, mirada tierna

Esse Imaginaria



Hay un niño, 
hay un lucero 
 de triste alma y triste cuerpo, 
hay un niño prostituido
 al imposible miedo, 
al hacha amarga 
y al odioso encierro.
Hay un ángel niño 
de plegadas alas
 y truncado vuelo,
 un ángel encerrado 
en su amarga cárcel 
que huele a dinero.



Su pétrea piel de ámbar, no siente frío..de tan niño ya no siente nada y sus altos sueños recortados dejan surcos sangrantes en los cielos oscuros de la madrugada.
Y el viejo avaro de marcial palabra, no mira sus ojos, no mira su estampa..Y el viejo amargo de manos prestas, recoge manojos de flores que el ángel siembra con sus dedos partidos y su mirada tierna.
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