Un cuento para Ángela (Cuento infantil)

Esse Imaginaria


Ángela vivía en una aldea muy pequeñita que estaba en medio de un bosque muy grande. 

Hace ya tres siglos que la bruja Inuriam dejó caer su hechizo sobre aquel lugar, robándole el nombre. Lo hizo porque estaba despechada por no conseguir, a pesar de su sobrenatural belleza, el amor del buen capitán Pulchra, quien estaba enamorado de una sencilla campesina, la joven Rosea.

  Todos habían olvidado el nombre del lugar, por eso los viajeros que se dirigían a la aldea se perdían y sus habitantes no se atrevieron nunca a salir, ignorando si conseguirían regresar...

Cansado de aquel encierro, el alcalde Don Magana y sus concejales determinaron poner fin a aquella situación y devolver su nombre a la aldea; pero no podría errar, debía ser el nombre correcto porque de no ser así, el hechizo de Inuriam haría desaparecer por completo la aldea y todos sus habitantes... 
Era una labor arriesgada y para eso el alcalde organizó La Fiesta de la Elección del Nombre de la Aldea. Se cocinaron manjares como flores de almibar, roscos de chocolate fundido recubiertos de chocolate crujiente, pasteles de flor de almendro adornados de ambrosías y por fin el apreciado helado caliente de San Té...
Todo estaba preparado en la plaza y habían colocado una gran urna junto a la fuente para ir metiendo papelitos con el nombre elegido...Todos sabían que debían escoger muy cuidadosamente, puesto que sus vidas estaban en juego..
 Comenzó la música y Calcae, el maestro de viola de arco alegró el miedo que reinaba con sus dulces notas..

La noche anterior, la niña había soñado con las misteriosas hadas que habitan el gran bosque, danzaban en torno a una mucho más bella, Bellza, el hada reina..

-Acércate, te esperaba...
- Le dijo el hada reina en su sueño...
-Sólo un nombre hay que puede salvar tu aldea, y tú puedes conseguirlo.
-Cómo, hada bella, sólo soy una niña..
-Tú eres un hada, niña... Dentro del corazón de algunas personas existe la magia, esa magia que es como un vuelo cuando cierras los ojos, que te lleva donde tú quieres, como ahora tu vuelo te trajo a mi presencia... Esa fuerza que hay dentro de ti hace crecer tus alas y te convierte en un ser del bosque de las maravillas, porque con ellas, que son tu fuerza invisible, podrás alcanzar todo lo que te propongas. Ellas son el símbolo de tu poder interior.

-¿Qué hago aquí??-Preguntó de nuevo la niña confundida..
-Tu aldea está en peligro, necesitas tus alas
-No las tengo, sólo soy una niña... -Dijo sin entender.
-Sólo confía...
-Bellza, que hasta entonces había estado sentada en su trono de algas, se acercó a la niña y la tomó de la mano... la suya era tan blanca que parecía resplandecer en medio de la penumbra frondosa que las rodeaba. La niña se dejó llevar sabiendo que estaba viviendo un sueño, aunque tan real...

-Sabes lo que está pasando, verdad?? Hay un hechizo que la gente del pueblo jamás podrá deshacer y de esa urna jamás saldrá el verdadero nombre de tu aldea porque la bruja malvada lo borró para siempre del orbe. Si dejas que se realice esa votación y le dan un nombre equivocado todos moriréis.
-No, por favor, tienes que hacer algo!
-Sólo tú puedes, nosotras, las hadas del bosque no podemos intervenir, sólo tú, hija de la ilusión y la fantasía seras capaz de deshacer el hechizo y acabar para siempre con el poder la malvada bruja.
-¿Cómo podré hacerlo..? ¡No sé!
-Ven...
- Y caminaron hasta un alto acantilado sobre un mar tempestuoso que parecía muy, muy enfadado.
-¿Ves allí sobre las olas la imagen de la luna??
-Si - Dijo la niña apretando fuerte la mano del hada.
-Sobre su piel está escrito el verdadero nombre de tu aldea, sólo ve a ella usando tus alas y anótalo en la palma de tu mano con esta arcilla -Dijo entregandole una extraña arcilla rosa..


Ángela despertó en  medio de la noche cerrada, aún no amanecía, el tiempo parecía haber vuelto atrás por obra y gracia de Bellza. No comprendía su sueño pero tenía miedo de que el hada tuviera razón y su mundo desapareciera si los lugareños elegían el nombre equivocado para el pueblo..
Se acercó a la ventana y contempló la luna que paseaba plácida sin presagiar nada sobre los tejados aún dormidos, vio los preparativos en la plaza y las ventanas de algunas casas ya prendidas donde las mujeres preparaban los dulces para la fiesta, e hizo un esfuerzo por encontrar un nombre escrito en su superficie entornando los ojos, pero no había nada, no había nombre en la luna, ni alas en su espalda porque los niños no pueden volar como aves, ni siquiera las hadas lo hacen..
Regresó a la cama decepcionada, no tenía sueño, estaba inquieta y fue su imaginación quien entonces comenzó a volar...
-¿Dónde vive la luna? -Pensó -En el cielo, en mis ojos, en el agua de la fuente...
-Sintió como una punzada ¡había dado con el secreto..!!
Tomó sus zapatos a toda prisa y salió de la casa a hurtadillas, corrió hasta la fuente y allí estaba, era ella, la luna bella descansando su sueño sobre el agua clara de la pileta.
-Eh, luna, despierta tengo que hablar contigo...!!
-Qué quieres, niña, no ves que estoy descansando...?
-Perdona, pero tengo que preguntarte una cosa ¿tú sabes cómo se llama esta aldea??
-La luna se desperezó hermosa sobre las aguas.
-Ay, pequeña..!  ¿cómo has llegado hasta mi?? Nadie lo consigue, no imaginan dónde vivo, apuntan demasiado alto. Quizá seas un hada??, Bueno, no me interesa, nunca hablo con desconocidos, ellos son torpes, tampoco con borrachos ni poetas, no me gustan demasiado los niños, siempre lloran y se quejan, pero tú eres diferente. Te perdono que me molestes. Dime ¿qué querías..?
-Gracias, luna. Necesito saber el nombre de mi aldea ¿tú lo sabes?? 
-Claro pequeña! Ves todas estas manchas que me visten?? ellas son el reflejo de los paisajes que recorro cada noche, en ellas están los nombres de cada lugar y de las personas que han conseguido llegar a mi, los de mis enamorados y los de las flores que se abren de noche. Sólo tienes que leerlo, el que tú buscas está justo en mi cara oculta.
-¿Y puedes entonces darte la vuelta, por favor..?? necesito saberlo...
Y la luna se volvió pudorosa por un momento, mostrando a Ángela su cara oculta al resto de los mortales, allí había un nombre que le llamó la atención sobre todos los demás: "MIRABILIA" Debía ser ese...!!
Lo anotó en la palma de su mano con una arcilla que rodó movida por el viento justo a sus pies por casualidad, después lo anotó  en un papel y lo introdujo en la urna de la plaza. 

Al día siguiente comenzó la fiesta, todos comieron y bailaron, pero nadie se acercaba a la urna para votar, nadie quería equivocarse y ser causante de la destrucción de la aldea.
 Ángela vistió su vestido de los domingos y al finalizar la fiesta el alcalde, temeroso, abrió la urna... Sorprendido vio que dentro sólo había un papel que decía:
"MIRABILIA"
Lo leyó en voz muy alta ante la expectación de todo el pueblo que aquel día se preparaba para morir, y cada sílaba resonó sobre las paredes de la plaza como una sentencia. Se hizo un silencio muy profundo, luego empezaron a escucharse los suspiros y las risas, por fin de nuevo se desataron la fiesta y la algarabía, todos lanzaron al cielo sus sombreros y bailaron por tres días y tres noches, niños, padres, madres, hermanos y ancianos festejaron el milagro pero nunca nadie supo quién había introducido el verdadero nombre de la aldea en la urna... Pero Ángela estaba satisfecha, había salvado a su gente y aprendido que con tesón e imaginación, las alas invisibles también vuelan...

Y colorín colorado, este cuento está cansado y
 ya se va a dormir...



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