El miedo

Esse Imaginaria





Hubo un día en que quise ser mayor, tener la independencia de las personas hechas a sí mismas, volar alto y vivir la vida de un cuento cualquiera.. Hubo ese día en que el cuento se llenaba de lobos y me asusté y escuché los aullidos acercarse y huí hacia mi rincón pequeño, oscuro, secreto y maldito..bendito, acogedor y caníbal..


Durante un tiempo logré sortear sus hocicos ávidos allí escondida, acurrucada en mi mundo perfecto y frágil de fantasías..Hubo un tiempo en que las paredes inexistentes de mi burbuja de sueños me contuvieron enroscada a ellos y los lobos permaneceron lejos de mis carnes frías, hasta que su mirada descubrió mi guarida estrecha y con voz de lobos disfrazados de corderos me invitaron a salir a la vida..Supe entonces de su engaño, pero supe que era el momento de escapar de mi cárcel estrecha, y supe que sus paredes ya no me contenían.. 
Tomé mi aguja afilada y fina y con ella reventé la maldición de mi escondite dejandome expuesta a la jauría, tuve miedo pero pude trepar sobre él y me hice más alta que el cielo y desde allí contemplé mil lobos disfrazados, mil corderos devorados, mil criaturas escondidas, pude ver el miedo en los ojos de los cobardes acobardados por temor a su propia muerte en vida..
Subí a la luna, antes tan lejana y callada, trepé sin esfuerzo sobre su halo amante y me hablaron de su amor indiscreto y errante.. Subí hasta el sol y le hable de ellos y escuché de su profunda sabiduría la historia que guarda en su infernal seno, capaz de parir día a día toneladas del calor que luego habita los corazones.. Bajé a los infiernos, ávida de saber, atravesé sus laberínticos lazos de pasillos oscuros y plagados de maldades, que trenzan noche a noche las frialdades atroces que acechar saben sin freno, busqué a lucifer porque quería conocerlo, y lo hallé cansado, agotado y sentado, contemplando sus cadáveres amontonados que se retorcían en el misterioso precipicio de una eternidad sin freno..
Me vió llegar.. sin mirarme, sitiendome, notándome..Y le hablé despacio para no enojarlo
-¿Porqué lo haces?
-Me gusta..
-Sal y vive..
-Sus ojos enrojecidos arrancaron su obsesiva mirada sin tiempo del amado holocáusto, y los fijó en los míos..
-No puedo, niña...tengo miedo.


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