Enredada y presa...

Esse Imaginaria




Resulta muy difícil vivir sin morir un poco cada día, cada momento..Resulta muy complicado simplificar el aire de los sucesos, respirar sin más, sin pensar en los odios ni en los te quieros...
Resulta amargo transcurrir dulcemente sobre la hiel y el azúcar quemado, sobre el caramelo gastado, el dolor y las sonrisas desbocadas, las complicidades plenas y las traicionadas..
Resulta complicado... difícil, vivir sin morir cada día tanto y tanto que se reduce a un suspiro indiferente el último aliento...
Morir?? 
Dejar de vivir..??
 Morir como en un suceso cercano y sin relevancia..
Vivir y morir se acarician como lo hacen dos verbos hermanos de sangre, que se derramama lentamente y en silencio..





Cada día, una mañana,
y cada día, un milagro,
y cada amanecer un abrazo
 desabrazado de luces y sombras..

enamoradas y condenadas
 a separarse lentamente,
 y a dar a luz albas preñadas 
de trinos y flores...

 y de sueños despertados, 
y de ventanas abiertas, 
y de esperanzas que poseen cíclicamente
 cada corazón enclaustrado... 
y cada mendigo y cada mirada deslumbrada,
en las esquinas de un sueño demente...

Y cada mañana una promesa
 y un refugio donde luchar, 
sin más motivo ni más tregua
 que de la luna el recuerdo 
color dulzor a fresa..

Es difícil vivir sin mirar al mar
y sin morir un poquito a cada momento,
 y difícil es amar sin enterrar 
cada día una esperanza junto a su miedo..

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