La pasarela del cielo

El prado de Proserpina




El nido está vacío 
y la vida dentellea
 inútilmente mi ventana; 
el nido sigue vacío,
 el amor reclama...

 El aliento de la podredumbre ahí fuera 
destroza mis cortinas, 
quiere raptar mi tiempo y mis pensamientos, 
pretende robarme el alma...

Jaroslaw Datta

Los polluelos silencian el aire 
mientras los dragones braman,
 la distancia asesina mi calma 
y el diablo suavecito me habla...

Pero las nubes desfilan silenciosas, luciendo hermosas la pasarela del cielo, tiñendo el día de sueños, la noche tintando de pura alma. No preciso del vil dinero, no necesito un viaje al cielo, no la lujosa calma; necesito yo silencio y soledad, necesito cielo abierto, luz tenue y tus manos que son mis alas.

Los relojes perecen, 
el rimo circadiano se espanta, 
mi mente va por libre 
y sueña cuando quiere, 
y cuando quieres levantan mis pies
 del suelo sus plantas.




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