El murmullo

El prado de Proserpina




El mundo susurra constantemente,
 a veces como amante tierno,
 a veces como amante agreste,
 la verdad que a cada instante inventa, 
esa que a cada paso miente, 
la que cada uno enciende
 si a entender alcanza, 
la que apagada queda 
si comprender no puede. 


Agniezka Lorek

Y tan sólo cada uno en su rincón del mundo, 
solo para nacer y amar... para decir adiós, 
y solo para soñar...
  y siempre de la mano del aliento
 que se incrusta en la mente, 
 de la mano del arrullo del mundo, 
que al oído canta y llora, ríe y siente,
 que como hada invisible y como diablo ingente
 canturrea el mensaje que calienta el alma
 y que la frente hiela. 

Canto y aliento
 que de la mano me llevare
 tras de la postrera verja
 que la vida ciega.
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