La muralla

El prado de Proserpina








Me susurra la muralla, 
me cuenta ayeres intensos, 
mil sangres y amores densos, 
que desde escanciadas albas 
aún bruñen las añoranzas 
de las memorias perdidas. 
No tardarán estas vigas  
en gritar estos mis gritos, 
con viejos alientos míos 
en pos de postreras vidas 



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