Con tus ojos haces lazos

Esse Imaginaria

Yo te quiero lejano 
y subido a las estrellas,
 te quiero alto y te quiero poderoso
 como la poderosa tierra...

Quiero mirarte envuelta
 en el aliento cálido de mi casa estrecha, 
allá sobre tus nubes de esparto, 
trepando montañas ardientes,
 lidiando dragones poderosos,
y venciendo perdidas contiendas...




Y me miras como quien no ve nada,
 como quien olvida el pasado 
y su futuro trenzado, 
como quien atraviesa el mismo aire
 con la daga azul de su mirada...

Y me miras sembrando
 tu mirada en mi mirada, 
y con tus ojos haces lazos
 que me raptan el alma.

Y me ves y me ves, 
como se ven las cosas extrañas
 que nunca se hacen sucesos; 
como extraño amante...

Y durmiente, yo te extraño,
 mas igual que hacen los ángeles,
tus ojos dejan caer 
las lágrimas de tu ayer 
sobre mis zapatos...

Ya no busques más inocencia
 en mis manos.
 Ya no hay más veces primeras,
 se me gastaron.
Ya no las busques nuevas 
en mis ojos gastados,
 que no verán más el mundo 
como la primera vez,
 porque la primera vez 
se ha dormido en el sueño
 de aquel ayer, despertado.


Tu sombra




De puntillas pasa la luna, 
de puntillas, las estrellas, 
despacito y tras ella,
calladitas una a una...

De puntillas llama el alba
a la aldaba de mis venas,
a escondidas y a la vista
como prendidas velas.


Michael Creese

Y el torrente rojo empaña 
de carmín las azucenas, 
río de vida embravecida
 bajo el sol que duerme siesta.

Las almenas se derriten, 
se evaporan las torres viejas,
 el otoño duerme a la solana, 
de aceituna, vino y menta.

Y tu sombra, amor mío, 
umbría y siempre fresca, 
a cobijarme viene del sol bravo, 
vida mía, 
como la manta de tu cuerpo
 bajo el frío cuando hiela...

Y poderosas como miradas,
 soberanas, como rosas abiertas,
 se abren tus dos alas sobre mi cielo,
 cuando se hace salvaje manantial 
y tormenta...






La llovizna




Sobre la lisa alfombra del estanque de la vida,
 se posan cansadas todas las albas,
 y de lo hondo de sus aguas 
a veces dulces, otras amargas,
 los llantos parten ingrávidos,
 en busca de un cielo cambiante
 que sólo en el último momento
 descansa...

En la lisa alfombra de este estanque
 se suicidan desnudas todas las hadas, 
cansadas de sobrevolar los sueños de los infantes
 y de colarse juguetonas en sus casas;
 para después ser enterradas muy hondo y sin duelo,
 bajo la gruesa losa de la sabiduría,
 triste, huraña y escasa...


Stylowi



Y ya acabáronse todos los días de soñar,
 apurados quedaron, y pegados sus recuerdos
 a las paredes de esta estancia, 
como restos podridos de caramelos
 que atados a su recuerdo
 alguna alma infante olvidara.

Mas no ha de importarme 
la muerte de ningún hada alocada,
pues mis sueños manan y manan,
 como serpiente sin cola que repta lenta y sinuosa
 sobre la hierba fresca de esta pradera esmeralda...

Acabáronse, mas no me importara, 
porque sobre la lisa alfombra de la existencia,
 se precipita infinita, suave y sin cesar,
 la llovizna de nuevos pétalos de azahar, 
que juega a querer y a refrescar
el reflejo de aquel hermoso pasado,
 suavemente posado 
sobre su brillo en el mar..