El sigilo






No todo en pos de la belleza,
 no todo...

No todo por beber el sol,
  por nadar la nubes,
 por danzar al son de los sones
 del trigo bajo el viento,
no por dormir tu nido...


Mariska Karto




Porque no hay fuera,
 ni dentro existen hambres ni bocados,
que me sacien, si tu pan yo no hubiere,
o si ya no me mirasen tus manos.

Porque el desahogo tuyo
de ladrillos y de silencio,
levanta y construye 
el desierto mío;
 afonía que aprende a gritar, 
tras las cortinas de la prudencia
 y el macabro velo del sosiego mío.

Teme pues al agua lisa, 
demonio hermoso del sigilo; 
teme, pues ha de ser su copa plana
 la que hoy colme tu grito.