La duda






"Donde hay luz también existe la sombra. ¿Dejaré de amar la luz porque produce sombras?"
(Heinrich Lübke)








La duda, amarga traidora, ataca sin ser vista convirtiendo la firme convicción en descarnada tortura, se acerca arrastrándose entre las negras sombras y te toma derrumbando de un sólo envite tu cordura. Se ciñe como fino lienzo a tu corazón de plata y tu cintura, haciendo temblar el terreno sobre el que se sostienen los pilares del mundo...
 ¡Traidora bruja!
¿Qué será del hombre que nunca duda?
¿Acaso existe en el mundo semejante figura?





Ella es la madre que reprende, la conciencia que se enciende como luz clara sobre la propia existencia, ella limpia todas las aguas turbias, despierta el genio del sabio y la conciencia del alma pura, ella y sólo ella da cimientos a las vidas construidas sobre los más terribles acantilados. 
Pienso, si veo alguien dudando, que en ese instante está pensando.

4 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con la última reflexión "Pienso, si veo alguien dudando, que en ese instante está pensando". Desde luego, el que piensa es porque se pregunta por las cosas y por eso duda... Saludos!!

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    1. Gracias Sonia, si, es evidente que si alguien duda está pensando, aunque no lo contrario....curioso...un beso y gracias por comentar

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  2. Hola, la duda esa señora que a veces hace sufrir y casi siempre enseña, cuando llega es para reflexionar y se va dejando siempre una enseñanza al que la quiere ver. Un saludo

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    1. Saludos Ángela, gracias por este comentario tan interesante.Si, es lo que pienso, nunca es bien recibida, a veces no lleva a nada, pero casi siempre es la precursora de un nuevo camino a seguir. Un abrazo

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