El despertar...




La luna hacía su camino alzada sobre la noche helada, miraba hacia abajo con su lejana altanería, la inalcanzable, la siempre nombrada...Los árboles del bosque se entrelazaban en un verde edificio de hojas y de ramas, los oscuros murmullos verdinegros, caminaban las sendas ocultas y los ocultos claros tan negros y tan fríos como dagas...




Las nubes eran claras telarañas aireadas por el viento que atravesaban raudas como lúgubres sábanas el profundo firmamento, acariciaban impertinentes a la luna que las miraba callada arrebatarle  su reinado por un momento... La noche en el bosque Cinereo era pura y fría, misteriosa y fundida en sus negras luces como un lamento...Nemi caminaba envuelto en las tinieblas de la reina noche y en las de sus perdidos pensamientos desconectados...Acababa de despertar en aquel bosque inconexo, inconexo el bosque y su cerebro...Miró  alrededor sorprendido y extraviado, sin saber...buscó en el paisaje una explicación a su existencia, a su identidad y las ocultas razones que le habían llevado a despertar en aquel aislado y lúgubre lugar de no sabía que país o tiempo...
¿Qué pasaba?¿quién era y qué hacía allí...?





Se había levantado de aquel suelo empapado de la lluvia reciente...primer recuerdo, como extraño bautizo de noche sobre la frente, como nacimiento, como único despertar...Y comenzó a caminar, buscando entre las ramas y las brumas una explicación, mirando sus pies descalzos mientras esquivaban piedras vestidas de negro musgo y los charcos que reflejaban las estrellas indecisas y aquellas ropas negras, extrañas y raídas... rotas...Se paró para buscar en los bolsillos, nervioso ya, consciente al menos de su desamparo, buscando explicaciones en los pliegues de su camisa, en el aspecto de sus jirones ajados, tan extraños para él como sus propias manos.





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