El perdón...







Cuando al fin el alma se libera de oscuros rencores, toda la mansa  bóveda celeste refleja su más pura luz en mi humilde y bajo lago de sal y llanto.....Y la tersa paz hizo su nido en mi seno que olvida pasadas tormentas para no alimentar futuros truenos......Y mientras, tu tomas fuerzas para hilar un nuevo envite yo desgrano luces divinas en la mansa superficie serena....


Y elevo mis ojos bañados en lágrimas, plenos de reflejos turquesa... y elevo mi alma sin recuerdo  de pena ni de huella quebrada a la luz impoluta de la simple y blanca belleza. No sufro tus cuitas, no amontono tristezas, colecciono caricias que amansan negras lluvias de iras que queman, de las que derraman tus hondas nubes de agonía y limitaciones sin tregua.



Y es el reino del perdón de quien renuncia a su dolor, del que renuncia a su sagrado derecho de justicia severa, de ese que no necesita reparar daños irreparables con futuras condenas. Y es ese Reino de aire y alas de ese que conoce la ofensa, del que no la olvida, del que no hurga en las heridas abiertas.
Porque el perdón no borra las penas pasadas, aniquila las futuras ofensas.

6 comentarios:

  1. Muy bonito pensamiento y además con toda la razón, el perdón puede aniquilar las futuras ofensas... pero mejor ir con cuidado...jeje. Saludos!!

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  2. Si, muuucho cuidado jaja, gracias por comentar, un saludo amiga.

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  3. Preciosa forma de expresar tus pensamientos y sentimientos, gracias por compartirlo porque me encanta. Un saludo, amiga.

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    1. Gracias Alba, me alegro mucho de que te agrade, un saludo.

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  4. ¡Que bonito! Decía Mark Twain: "El perdón es la fragancia que deja la violeta en el talón del que la ha machacado.".
    Un abrazo!

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  5. Uy!! Sandra, qué bonito eso...sinceramente es precioso, muchas gracias amiga, me ha gustado mucho, un beso

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